«Sobre el sector editorial», por JAVIER SALINAS #javiermalbec
On 24 enero, 2019 | 0 Comments

Artículo publicado en la revista literaria LAS CENAS DEL PICOESQUINA

La revista literaria de LAS CENAS DEL PICOESQUINA, comandada por Sergio Reyes, Enrique Garcés, Pedro Jara y Francisco Ortín, ha contado para su primer número con MALBEC EDICIONES y su editor, Javier Salinas Ramos, que ha publicado un artículo a modo de reflexión titulado: SOBRE EL SECTOR EDITORIAL, y que desde la web de MALBEC reproducimos íntegramente:

Sobrevivir en el complejo sector editorial de España es una verdadera hazaña al alcance de muy pocas empresas culturales que se dedican, en exclusiva, al mundo literario.

Cuando Malbec Ediciones nació, lo hizo con ese objetivo: sobrevivir para ir creciendo con firmeza; aunque éramos conscientes de que tendríamos que poner mucho empeño y ejercer un trabajo continuo e impecable para poder aguantar los envites que el propio mercado y la situación coyuntural del sector literario imponen.

Malbec Ediciones es una pequeñísima editorial establecida en Cartagena, aunque, tras casi tres años, ya contamos en nuestro haber con más de cincuenta títulos (narrativa) que nos enorgullecen sobremanera. Pero no ha sido nada fácil encontrar el camino; no en vano, todavía nos queda mucho para alcanzar la meta.

Dos grandes grupos

El sector editorial en España, como sucede en otros sectores, está destinado a que solo dos grandes grupos acaparen, como sucede actualmente, un porcentaje elevadísimo de las ventas: Planeta y Penguin Random House. Esta distancia ha aumentado tras la crisis. Muchas editoriales de las denominadas menores, pequeñitas en cuanto a número de ejemplares editados y facturación, han desaparecido o han sido absorbidas. Otras han nacido, pero casi de manera casual o simplemente como un hobby o entretenimiento de sus creadores.

Muchas editoriales de las denominadas menores, pequeñitas en cuanto a número de ejemplares editados y facturación, han desaparecido o han sido absorbidas.

En la Región de Murcia la proliferación editorial es más que notable en los últimos años. No obstante, estas empresas, en su gran parte, no viven por sí mismas de los libros y de sus ventas. En la mayoría de los casos, sus máximos responsables y gerentes se ocupan de otros menesteres.

Mente inquieta de JAVIER SALINAS

En cuanto a Malbec Ediciones, una empresa casi unipersonal, nacida de la mente inquieta, del empeño, de la ilusión y del pundonor de Javier Salinas, solo se sufraga y subsiste de las ventas de libros. Son los únicos ingresos hasta el momento. Esto hace que el día a día, por muchísimos motivos, se haga en ocasiones tortuoso.

Son muchos los factores que afectan negativamente al desarrollo de las empresas editoriales medianas o pequeñas: la dura competencia, la escasez de ventas de libros en general, el poco interés social y cultural por los libros y la lectura, la complejidad del propio mercado, los escasos presupuestos…

Para los profanos en la materia, vamos a explicar cuál es el proceso de edición, comercialización, posicionamiento y venta, con el fin de clarificar y dar sentido a las sentencias ofrecidas anteriormente.

Como es obvio, el proceso arranca con la recepción de una obra. Es ya de por sí difícil encontrar maravillas literarias reales. En nuestro caso, como saben nuestros lectores, las hemos encontrado en diversas ocasiones. La muestra está en nuestro catálogo. Juzguen ustedes mismos.

Producción literaria

Una vez revisados los manuscritos y seleccionados, comienza el arduo proceso de revisión, corrección del texto para, posteriormente, iniciar el trabajo propio de edición: elección del formato, maquetación, elección de portada, diseño de cubierta, etc.

Creada la obra literaria, toca transformarla en algo físico. Llega el tiempo de imprenta; por desgracia, las editoriales pequeñas solemos realizar tiradas acordes a nuestro tamaño empresarial. ¿Cuál es la consecuencia? El precio por ejemplar es notablemente más elevado con lo cual, el margen de beneficio por venta de obra es menor del de las grandes editoriales.

Y ya tenemos el libro. Ahora toca darlo a conocer; que la gente sepa que existe, que la novela es una realidad palpable y, evidentemente, hacerlo llegar a los puntos venta, a los canales habituales para que el lector pueda adquirirlo. Y es aquí cuando llegan los verdaderos problemas para una editorial como Malbec Ediciones.

Promoción esencial

La necesaria promoción (publicidad, merchandising, regalo de ejemplares, redes sociales, críticas, etc) es esencial, pero excesivamente costosa. Trabajar con medios de comunicación nacionales es materialmente imposible para la gran mayoría. Así que hacer llegar el producto de forma masiva a los potenciales lectores es económicamente inviable.

Las alternativas las encontramos, en esta nueva era de la globa-digitalización, en las redes sociales, en el boca a boca y, sobre todo, en la necesaria implicación del propio autor; primero en su entorno cercano, en la organización de sus presentaciones, en la participación en firmas y en eventos organizados por la propia editorial y, también, por qué no decirlo, en la venta directa de ejemplares.

Es imprescindible la implicación del propio autor; primero en su entorno cercano, en la organización de sus presentaciones, en la participación en firmas y en eventos organizados por la propia editorial y, también, por qué no decirlo, en la venta directa de ejemplares.

Hoy, los canales de distribución tradicionales del sector editorial, debido a la gran producción editorial existente, está casi limitada a las editoriales de toda la vida, a los dos grandes grupos o a las obras de autores relativamente conocidos. No es el caso de Malbec Ediciones y por ello conseguir entrar, de manera eficaz, en estas vías, es tarea ardua, compleja y casi siempre poco agradecida o de resultados escasos e inciertos.

Empresas distribuidoras

Las empresas distribuidoras, las que hacen llegar los libros a las librerías y puntos de venta, al menos las más conocidas y trascendentales, evitan comprometerse con editoriales de nuevo cuño o con lo que consideran libros menores por su escasa trascendencia y dificultad de posicionamiento en el mercado.

Así, nos encontramos con que la dificultad de sacar los libros de la editorial y hacerlos llegar a las librerías de España es elevadísima y lo peor es que las propias librerías relegan a este tipo de libros menores, a los rincones más oscuros del local.

En definitiva, las distribuidoras prefieren ir a lo seguro y trabajar con editoriales que ofrezcan libros de venta segura, con autores marca. Por el contrario, eluden trabajar con editoriales pequeñas, circunstancia que se extiende a las librerías.

Trabajo alternativo

Estos son los motivos por los que los ejemplares de escritores desconocidos, de editoriales pequeñas, no llegan a todos los puntos de venta deseados. Por ello, es fundamental que se trabaje de forma alternativa: venta directa del propio autor, presentaciones en otros ámbitos, firmas de autor en librerías para asegurar la presencia de libros y la promoción desde las librerías, organización de eventos, etc, etc. Y siempre con la implicación del autor, que debe ser el mejor comercial posible.

Las ventas de libros en papel de autores no conocidos, aun teniendo en cuanta la gran calidad de las obras, es ínfima. Es difícil que se alcancen los 200 ejemplares.

Eso, hoy por hoy, se podría calificar de éxito. Ante tamaña situación, es lógico pensar que una empresa editorial pequeñita lo tiene complicado para sobrevivir o crecer mínimamente. La única manera es: ilusión, trabajo, sacrificio y mucho ánimo; y al tiempo, intentar dar con la tecla adecuada, con el libro idóneo, estar el sitio oportuno y en el momento idóneo.

Cotas inimaginables

Nosotros, en ocasiones, lo hemos conseguido y hemos alcanzado cotas inimaginables con algún libro, o puestos altos en las listas digitales; o algún que otro premio literario o críticas positivas hacia la editorial y sus autores.

A pesar de los pesares, estamos satisfechos y seguimos subiendo la cuesta; seguimos sorteando obstáculos, amando más y a más los libros, las letras y la Literatura. Y deseando lo mejor para un sector que se lo merece porque, en este mundo, nadie busca hacerse rico, buscamos más que nada enriquecer las almas y los espíritus de miles y miles de lectores. AMÉN.