El sector editorial y MALBEC miran con incertidumbre su futuro inmediato
On 1 abril, 2020 | 0 Comments

Las editoriales de España viven sus momentos más oscuros e inciertos; sin ingresos

El futuro es incierto, oscuro y con tantas piedras en el camino que será complicado superarlas. Esa es la realidad del sector editorial en España, del sector del libro en general: distribuidoras, editores, libreros…

En la región de Murcia sucede exactamente lo mismo. La realidad, hoy día, supera toda ficción imaginable en mil y un libros publicados. La crisis sanitaria del Covid-19 e va a llevar por delante a miles y miles de ciudadanos pero también va a tirar por tierra millones de sueños empresariales y gran parte de los relacionados con la CULTURA (ya de por si defenestrada) y del LIBRO (en particular).

La región de Murcia, pionera en el despunte del sector editorial con el nacimiento de muchas nuevas editoriales, pequeñas todas ellas, nacidas de la ilusión, del trabajo y de la lucha diaria con libreros, escritores, cadenas comerciales, distribuidores…, vive inmersa en el vacío más absoluto ante el complicado panorama. Así lo relatan algunos de los profesionales del sector consultados.E

Javier Salinas Ramos, editor de MALBEC, es consciente de que esta situación afectará a muchas empresas, “pero especialmente se va a cebar con la CULTURA y con el libro, un sector ya de por sí devaluado y muy complicado desde la crisis de 2007″. Ahora, la incertidumbre “es tan inmediata que nos veremos abocados a hacer parones que creo, para muchas editoriales, serán definitivos. Espero que no sea el caso de MALBEC”.

La triste realidad

La realidad es que desde el día 13 de marzo, las librerías están cerradas y a fecha de hoy “el estado de alarma seguramente se prolongará durante todo el mes de abril y las medidas posteriores que se promulguen, probablemente, prohibirán presentaciones o actos con una cantidad aceptable de personas“. Esto impedirá que “se puedan organizar presentaciones, eventos literarios…, que es en definitiva donde más se vende un libro; mucho más que en las propias librerías, a las que por desgracia cada vez acude menos gente; de ahí los cierres continuos de establecimientos: a partir de ahora estos cierres se acelerará”, añade Javier Salinas.

En esto coinciden todos los editores consultados, incluso muchos distribuidores. Fran Serrano, de MurciaLibro, una editorial esencial para la promulgación de obras de interesantes autores de la región de Murcia, con una larga trayectoria, reconoce que esta crisis provocará un parón importante . “Ante la situación incierta, ante esta incertidumbre, aplazaremos lanzamientos de las obras previstas”. Se trata de esperar, de intentar aguantar el tipo, aunque hay que seguir pagando alquileres, impuestos, cuotas… Frente a ello: cero ingresos.

La intención de los editores de la región de Murcia es intentar reanudar el trabajo en cuanto se pueda. Así, MurciaLibro procurará presentar un libro ya cocinado en cuanto sea posible, y reanudar las nuevos proyectos “después del verano”.

Para la segunda de mayo, quizás

Raúl Gómez, de Dikusou, espera “que para la segunda quincena de mayo esté todo solucionado” y se pueda trabajar con realativa normalidad. Por ello, retrasa proyectos pero seguirá avanzando aunque “ralentizado las publicaciones”.

Desde Dokusou, o MALBEC, al igual que desde MurciaLibro o Pluma Verde, a través de su editor David Ruiz, también señalan que todo lo programado para marzo, abril e incluso mayo se ha ido al fondo de un negro pozo. Presentaciones, firmas, promociones, campañas, etc se han suspendido. Incluso ferias de libros ya abonadas; muchas sufrirán retrasos hasta después del verano (Feria del Libro de Madrid o Valencia) o incluso suspensiones si la cosa sigue a este ritmo.

Este panorama “nos aboca a la incertidumbre”. “No sabemos lo qué hacer“. Lo cierto es que el sector editorial de Murcia no se va a rendir. “Doblaremos esfuerzos y seguiremos funcionando con normalidad cuando esto pase”, señala David Ruiz. En la misma línea se expresan Javier Salinas, Raúl Gómez o Fran Serrano. Pero el problema: cómo aguantar el tirón…, porque ayudas, pocos o muy pocas. “Hemos tenido que pagar la cuota de autónomo sin ni siquiera poder trabajar. Es increíble”.

Libros que se acumulan

Y los libros físicos se acumulan en almacenes, en oficinas “que tenemos que seguir pagando mientras los ingresos son cero”, como afirma Javier Salinas. Y muchos creen que la esperanza está en los e-books; sin embargo, no es así. “De hecho, se venden menos aún desde el inicio de la crisis“, afirma Javier Salinas. O como apunta David Ruiz, “la gente sigue prefiriendo el papel” y por desgracia, los que leen en digital, la mayoría adquieren los libros en plataformas piratas, que hay muchas.

Y cuáles son las soluciones, cuál es la respuesta del sector… Lo cierto es que no hay esperanza inmediata; la incertidumbre y la falta de liquidez puede terminar de ahogar un sector ya de por sí metido en el fango de la economía… “Facturamos poco porque pocos libros se venden”, añade Javier Salinas.

En este sentido, como explican muchos editores, no se puede fallar con ningún libro y es necesario solo publicar aquello que pueda generar ingresos, aquellos libros en los que autores se impliquen en el campo comercial.

Por desgracia, afirma Javier Salinas, “los escritores, casi todos ellos, al menos los de MALBEC, no responden a las expectativas que ellos mismos prometen u ofrecen. No suelen dar la cara, ni participar en firmas, ni organizar presentaciones ni acudir a librerías o ferias, y cuando lo hacen, si no estoy yo para vender los libros, ellos mueven poco las manos, los pies y la cabeza; al final, el editor se come los libros y el autor, como no se ha rascado el bolsillo, mira para otro lado. Los escritores suelen ser muy poco solidarios con sus editores; exigen edición, distribución, promoción, mientras ellos siguen en la oscuridad escribiendo sus historias que luego apenas se venden“.