QUE LA CIUDAD SE ACABE DE PRONTO, una obra «admirable»
On 31 julio, 2018 | 0 Comments

Fantástica crítica del escritor Rubén Castillo en DIARIO LA OPINIÓN

QUE LA CIUDAD SE ACABE DE PRONTO se trata de una obra «admirable», un volumen admirable compuesto por relatos únicos nacidos de la mente del periodista y literato Trifón Abad (que además es la obra más vendida de las editadas dentro del sello MALBEC POCKET de MALBEC EDICIONES).

Admirable. Así ha definido el brillante y prolífico escritor y crítico literario Rubén Castillo la ópera prima de Trifón Abad, un autor murciano muy a tener en cuenta, tal y como señala el editor de Malbec, Javier Salinas Ramos.

QUE LA CIUDAD SE ACABE DE PRONTO es «una obra cuajada, rotunda y alejada de los caminos trillados«, «una construcción textual que asombra por su perfección«. El autor «se preocupa de escribir unos textos maduros, serenos, aquilatados; unas catedrales que tienen hermosa fachada, pero también una arquitectura solemne y duradera».

Librario Íntimo

Rubén Castillo, en Diario La Opinión, también en su blog LIBRARIO ÍNTIMO, se muestra especialmente fascinado por este gran libro de relatos que edita Malbec Pocket. Destaca la elección de temas, que «se salen de lo corriente (cocheros que encuentran cadáveres que luego venden a anatomistas, distopías futuristas basadas en la exaltación del silencio, niños entusiasmados con las moscas, venganzas indígenas que se prolongan en el tiempo), una construcción textual que asombra por su perfección, ritmos narrativos que tienen un aroma clásico y, en fin, unos personajes que, con apenas tres o cuatro pinceladas, quedan impresos en la mente del lector».

Para Rubén Castillo, Trifón Abad «no incurre en aspavientos culturalistas, ni adopta una pose de iconoclasta, ni se dedica a torpedear nuestros ojos con relatos provocadores. Tampoco elabora una solapa pretendidamente graciosa, ni aporta una foto epatante de sí mismo».

Trifón Abad lleva a cabo, continúa Rubén Castillo, «lo más arduo, lo más ingrato, lo más difícil: se preocupa de escribir unos textos maduros, serenos, aquilatados; unas catedrales que tienen hermosa fachada, pero también una arquitectura solemne y duradera. Y luego los pone en nuestras manos».

Para el editor de Malbec, Javier Salinas, leer criticas provenientes de «verdaderos autores, de referentes literarios» (el caso de Rubén Castillo) de una de nuestras obras editadas «nos da muchísimos ánimos para seguir trabajando en este difícil y complejo mundo editorial».