Llega a casa La maldición de los duros antiguos
On 10 junio, 2016 | 0 Comments

El libro de Paco S. Sampalo ya tiene forma e imagen

La maldición de los duros antiguos, la novela negra del autor de San Fernando (Cádiz), Paco S. Sampalo, cuenta con una espectacular presentación tanto en portada como en la cubierta al completo.

Ante la espectacular visión, el editor de Malbec, Javier Salinas Ramos, ha publicado este singular post:

“Más madera, más literatura, nuevas incorporaciones… La imprenta echa humoooo, está que ardeeeee… La maldición de los duros antiguos, de Paco S. Sampalo… Novelaka negra de la wena, en breve a la venta en papel, en escasos días a la venta en su versión digital a través de Amazon… Qué os parece la espectacular cubierta creada por Santiago González“.

 

Sinopsis:

Santibáñez Díaz es un joven periodista que acaba de conseguir el mejor puesto de trabajo de su vida después de pasar como becario por numerosas redacciones de periódicos locales de la capital. En base a su talento, es contratado en nómina por Las voces del pueblo, un diario madrileño de reputación nacional, en donde busca hacerse un hueco en el que desarrollar su carrera.

Su vida es una balsa apacible de aceite. O al menos eso cree él. Aparte de las discusiones que mantiene con su prometida, nada aparece afectar a la poco emocionante situación del joven. Nada, hasta que el aburrimiento con el que se pertrechan sus días se tornará tan frágil que se acabará quebrando, puesto que le será revelada una repentina y misteriosa noticia que le llevará de vuelta a ese pasado tan doloroso del que tantos años lleva huyendo. A Cádiz. Una ciudad aparentemente tranquila sucumbida por desapariciones y asesinatos relacionados con el mundo del Carnaval.

Nuestro protagonista -Santi, para los amigos- tendrá que hacer acopio de todo su ingenio para resolver los peligros, los misterios y las dificultades que se le presenten, a la vez que deberá luchar contra sus propios demonios para lograr superar el dolor de la muerte de su ser más querido. Santi comprobará por sí mismo una verdad: en Cádiz, para muchos, el Carnaval es una cuestión de vida o muerte. Y por supuesto, de forma literal.