Mesa redonda sobre Educación bajo la figura de Enrique Piñana Segado
On 5 febrero, 2020 | 0 Comments

MC impulsa un encuentro literario sobre ENTRE PIZARRAS Y VERSOS de Belén Piñana

Multitudinario fue el encuentro literario en el Archivo Municipal de Cartagena destinado a rescatar la figura del maestro Enrique Piñana Segado que ha vuelto a la actualidad gracias a la edición del libro ENTRE PIZARRAS Y VERSOS de su nieta Belén Piñana de la mano de MALBEC EDICIONES.

Gracias a IMPULSA CARTAGENA, de MOVIMIENTO CIUDADANO MC, se ha podido celebrar esta mesa redonda sobre educación y poesía de posguerra con la intención de rescatar la figura de Enrique Piñana Segado. Durante el acto, en el que se vendieron ejemplares de ENTRE PIZARRAS Y VERSOS, intervinieron relevantes personalidades del campo de la cultura.

Allí no faltó la autora del libro ENTRE PIZARRAS Y VERSOS, Belén Piñana, nieta de Enrique Piñana y doctora en Filosofía Hispánica. Tampoco faltó Francisco José Franco, cronista oficial de Cartagena, ni José Antonio de las Heras, profesor de Historia y vicepresidente de la Asociación de Escuelas Graduadas. Benito García, director del CEIP Azorín durante 16 años y vicepresidente de la Asociación de Escuelas Graduadas hizo las veces de moderador.

Ante este plantel, alrededor de unas 50 personas se dieron cita en el salón de actos del Archivo Municipal, en el Parque de Artillería, entre ellas, el ex alcalde de Cartagena y uno de los grandes promotores del evento y de la cultura y del patrimonio de Cartagena en general, José López, firme apoyo y seguidor de MALBEC EDICIONES.

Sobre Enrique Piñana

Enrique Piñana Segado nació en Cartagena en 1909. Hijo de un militar, José Piñana Pacheco, capitán de Infantería de Marina, y de Florentina Segado. Tuvo tres hermanos, siendo él, el tercero de los cuatro. Su padre participó en el Desastre de Annual y Enrique quedó huérfano con once años de edad. Ingresó en el Colegio de Huérfanos de Guadalajara y salió de la carrera de Magisterio en 1928 dispuesto a dedicarse a la enseñanza y a la literatura.

Empezó de interino por Cartagena y algunos pueblos de Murcia (Portmán-La Unión, Perín, Los Martínez, Los Vivancos-Fuente Álamo y Cabezo de Torres). Consiguió la plaza definitiva en la Escuela Nacional Mixta de Quinta, Becerreá (Lugo) en 1934. En enero de 1936 consiguió traslado al colegio de Vertientes (Cúllar-Baza, Granada).

Rosario Sánchez García

Enrique se casó con doña Rosario Sánchez García el 20 de julio de 1934, tuvo un hijo y en 1936 toma posesión de su destino en Vertientes (Granada). Allí reside hasta su incorporación forzosa a filas. En Granada fue acusado de una serie de delitos: de pertenecer a partidos de izquierdas, de ser una persona revolucionaria, de dar un mitin…

Él mismo escribió su propia defensa, la cual se conserva, y no solo muestra la inocencia del poeta, sino que es un documento histórico que refleja la situación dramática por la que atravesaba nuestro país.

En enero de 1939 es declarado «Apto para Servicios Auxiliares», actuando como soldado escribiente hasta el día 29 de marzo de dicho año en que el ejército republicano es derrotado.

El 12 de abril lo detienen e ingresa en la cárcel de Cúllar, después lo trasladan a la prisión de Baza. El 17 de junio del año de la victoria lo envían entonces al Campo de Concentración de Prisioneros y Presentados de Benalúa de Guadix (Granada), donde es puesto en libertad provisional el día 19 del mismo mes y pasaportado para Cartagena. El 24 de junio vuelve a ser detenido, pero esta vez en su tierra natal, ingresando en la Prisión de San Antón Abad. Allí permaneció en prisión preventiva hasta el 10 de noviembre, día en que le concedieron el beneficio de la prisión atenuada.

Maestro Nacional

Enrique Piñana solicitó el reingreso como Maestro Nacional pero no consiguió recuperar su puesto de trabajo. Comenzó a trabajar en la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares, en la Oficina de Costes y Jornales, empleo que mantuvo cinco o seis años. Su esposa, Rosario, muere de una tuberculosis pulmonar (24 de marzo de 1943). En 1945 conoció a su segunda esposa, Manuela Briones Botia. Manuela tenía dos hijas. Formaron una nueva familia y tuvieron otros dos hijos.
Enrique empezó a dar clases en su domicilio hacia el año 1950, mientras esperaba el reingreso en el Magisterio y abrió la «Academia Piñana (1957)». Fue en esta época cuando compaginó la enseñanza con la literatura.
Obtuvo el reingreso en el Colegio San Isidoro y Santa Florentina de Cartagena en 1959. Ese mismo año lo trasladan a una Benijófar, en la provincia de Alicante, hasta que consiguió el traslado definitivo en 1968 a su ciudad natal en el mismo centro en el que obtuvo el reingreso, donde se jubiló.
Murió en Cartagena el 27 de noviembre de 1979, día que coincide con la festividad del Día del Maestro.