Manu Riquelme y el humor gamberro
On 11 agosto, 2016 | 0 Comments

Entrevista al autor de Dos punto cero a la izquierda en Dulces de Prensa

Escritor, guionista y dibujante. Así se define Manu Riquelme, este peculiar joven murciano que acaba de publicar su primera novela, Dos punto cero a la izquierda, en la que satiriza, con fuertes dosis de gamberrismo y humor, sobre una sociedad globalizada desenganchada de cualquier valor espiritual y moral.

Este artista de las frases cortas, del humor negro, de las citas ingeniosas y de apetecibles ilustraciones, es licenciado en Bellas Artes y particularmente aficionado al cine, a la literatura y a los cómics.

En la entrevista habla sobre los personajes que habitan su novela:

«El primer personaje que se me ocurrió fue Ángel. Me parecía muy divertida la idea de un tipo que vive pegado a su ordenador y es capaz de ver veinte series de televisión sin pestañear. Más adelante opté por articular la historia de manera más coral, en primera persona, lo cual me permitía contar con distintos perfiles tanto masculinos como femeninos.

Desde el principio tuve muy claro que quería hacer algo abiertamente generacional para poder hablar del mundo que nos rodea a día de hoy. Yo siempre defiendo que Dos punto cero a la izquierda no pretende ser una crítica directa hacia las redes sociales, sino una sátira contra algunos de sus usuarios.

A mí las nuevas tecnologías en general no me dicen nada, pero el factor humano que se desprende de ellas sí que me parece interesante de cara a escribir ficción».

 

Y así se describe a sí mismo:

«Como un pobre hombre. No, tampoco es eso, pero me ha gustado lo de ingenioso hidalgo de Facebook. El caso es que intento ser muy activo en mis perfiles de las redes sociales porque me parece una buena forma de visibilizar tu trabajo en ese océano creativo que es internet.

Por otra parte, el humor también es algo muy importante para mí en el sentido de que creo que es una buena manera de empatizar con los lectores o el público en general. Alguien definió una vez mi sentido del humor como un chupito de tequila a palo seco, aunque en Dos punto cero hay un poco de todo: comedia negra, escatología, autodestrucción, asco vital y hasta cierta melancolía disfrazada de falsa ironía».

 

La entrevista completa en:

Manu Riquelme: “El humor es una buena manera de empatizar con los lectores”