Ignacio Borgoñós y Paco Marín charlan sobre Hotel Mandarache
On 24 febrero, 2017 | 0 Comments

Encuentro literario, con cañas incluidas, en Mr. Witt Café Cartagena

De cañas con… Ignacio Borgoñós. El autor de Malbec Ediciones, editorial que ha reeditado la novela Hotel Mandarache, ha protagonizado el encuentro literario que organiza de forma habitual el crítico literario Paco Marín en Mr. Witt Café.

Recogemos lo que decía, hace escasas fechas, Paco Marín al respecto de la nueva edición de Hotel Mandarache:

Ignacio Borgoñós ha demostrado a lo largo del tiempo que sabe hacer, y lo demuestra, su trabajo en la escritura. El relato corto lo domina a la perfección, como certifican los múltiples premios y accésits recibidos. Es un maestro en la redacción de cuentos, pues maestro es quien es capaz de escribir uno en un solo párrafo (La enfermedad de las niñas rubias y Los Bárbaros lo demuestran)  resultando brillante y premiado.

También deja patente su oficio en las novelas publicadas: Ánimos sombríos (Libro Murciano del Año 2006) dejó muy alto el listón y tengo que certificar que, quizás, fue el primero en hacer aparecer a ETA en un relato, sin exageraciones ni ñoñerias, una historia que te embarga y satisface plenamente. Recitando a Petrarca, otro buen trabajo de Ignacio. Una novela potente, muy bien construida y en la que descansa una tensión intelectual más que necesaria y no siempre  bien entendida.

En el transcurso de una noche invernal y ferroviaria del año 1912, el joven arquitecto, Vicente Senent, llegó a la ciudad de Cartagena con una historia triste que contar

Siempre me ha llamado la atención la actitud del autor frente a la literatura. Nunca le he visto un signo de ostentación ni prepotencia, al contrario, la humildad la lleva por bandera; por ejemplo, el 4/03/2010 en unas declaraciones al diario La Verdad decía: “…soy yo el que está en deuda con la literatura, no le pido nada porque ella me ha dado mucho más de lo que imaginé…”.

 En estos momentos acaba de publicarse una nueva edición de Hotel Mandarache. Nueve años han pasado desde que leí por primera vez la obra; al volverla a leer me he llevado una grata sorpresa. Como los buenos vinos ha mejorado una barbaridad, o quizás yo haya evolucionado ya que la he encontrado tremenda, potente y con una fuerza poco usual. Pocos personajes, pero los justos y necesarios para recrear una historia de buenos y malos, corrupción, prepotencia, maldad, pasión, prevaricación e intriga a raudales…