Cultura-te alaba la pluma fluida, fresca y real de Ana Belén Cañete
On 27 junio, 2018 | 0 Comments

¡APARTA, QUE NO ME VEO!, un libro repleto de humor, drama y romanticismo

El blog literario Cultura-te, en este caso de la mano de Sofía Ortega, ofrece un especial de ¡APARTA QUE NO ME VEO!, la novela de Ana Belén Cañete, escritora ya imprescindible a la que alaban por su pluma fluida, fresca y real.

“Hay libros que llegan a tu vida por casualidad, libros que hubieran pasado desapercibidos, libros que, al darles una oportunidad, te sorprenden, libros por los que descubres a un nuevo autor que añades, sin lugar a dudas, a tu estantería, libros como ¡Aparta, que no me veo!”.

Es el preámbulo de esta amplia crítica literaria ofrecida por Sofía Ortega que, tras ofrecer una pormenorizada sinopsis del libro, describe algunos de sus más destacados aspectos narrativos y conceptuales, destacando casi por encima de todo el personaje protagonista: Inés.

¡Aparta, que no me veo! es una comedia romántica, sencilla como la vida misma, real y natural…

“Inés, mientras padece gripe, moribunda en su cama (es muy teatrera, y esto es lo que la convierte en especial), recibe un mensaje de texto de una de sus amigas con la foto de su marido besuqueándose con otra mujer. Nadie sabe cómo reaccionar ante algo así hasta que no te pasa, ¿verdad? Pues Inés, con una frialdad admirable, se guarda el secreto un par de días y comienza, entonces, a analizarlo todo en su mente, y gracias a Inesastra, su yo valiente y de fiero genio, rompe con todo, hace las maletas y se muda a Menorca, donde conocerá a dos amigas la mar de divertidas, y a Rodri, o, como ella lo llama, Memoria de Pez”.

Cultura-te: La novela no es un drama al uso

La autora ha sabido conducir al lector en cada paso de ese camino, porque esto, como todos los golpes que recibimos en la vida, cuenta con un duelo. No es un drama al uso, sino una comedia, pero el drama se encuentra presente entre líneas, en especial al principio, sientes que Inés está anclada en una relación que no le aporta nada, salvo enfados e indiferencia, sientes que Inés requiere un cambio y el destino, en este caso, le manda la señal que necesita: la foto de la infidelidad. Y las señales no hay que ignorarlas…”

La reseña se cierra de esta manera tan significativa:

No conocía a Ana Belén Cañete, seguiré su carrera y, desde aquí, le deseo todo lo mejor de lo mejor, se lo merece. He notado una pluma ligera, fluida, fresca y real, una pluma que me ha hecho sentir cómoda y tranquila. Y ¡Aparta, que no me veo! es un libro romántico perfecto para desconectar, entretenido, con risas aseguradas, con alguna que otra mariposa en el estómago y con un final que me ha arrancado una dulce sonrisa, un final diferente, abierto para que el lector imagine, y es que, en mi humilde opinión, los finales no deben cerrarse porque los personajes siempre seguirán vivos…”