Rowie, de Jan Alan, sigue enganchando a nuevos lectores
On 20 diciembre, 2017 | 0 Comments

Nuevas presentaciones y firmas de libros en la ciudad de Cartagena

En Cartagena, tierra natal de Jan Alan, autor de Rowie. Crónica de un vampiro psíquico, ha acogido nuevamente firmas y presentaciones del libro; de nuevo con éxito y con el apoyo de nuevos lectores que ya se han enganchado a esta poderosa historia que está haciendo vibrar a tantas y tantas personas.

Primero fue, y de la mano de la Unión Nacional de Escritores, una presentación y firma en Eroski Cartagena. Después, en Casa del Libro Espacio Mediterráneo, Cartagena, en este caso a través de TALLER DE PRENSA Y COMUNICACIÓN.

Jan Alan recibió, una vez más, el apoyo de muchos lectores que no dudaron en adquirir un nuevo ejemplar firmado por el autor; un nuevo libro de ROWIE, editado por Malbec Ediciones.

Y aprovechando el fuerte tirón de esta novela fantástica, ofrecemos aquí y ahora, el prólogo del libro, que adentra al lector en la propia historia de ROWIE. Espectacular.

PRÓLOGO

Es una de esas noches que siempre recuerdas, lluviosa, de emociones fuertes, de un viento que te azota en la cara como si quisiera vengarse de ti, de una pesadumbre en el corazón que te obliga a seguir corriendo. Y esas gotas, pequeños puñales manchados de nostalgia que te taladran mientras avanzas sin una dirección cierta, huyendo de algo que va siempre contigo, buscando ese refugio que jamás hallaste.
Siento esos latidos golpeando con fuerza en mis oídos. El agua me empapa por dentro. Siento ganas de gritar, de contar las intimidades que siempre me han hecho daño y jamás he revelado a nadie. Siento que ese momento ha llegado, que no tengo ganas de huir, de seguir esta estúpida persecución.
Escucho las sirenas a lo lejos, y el agua bajo mis botas, y esa sensación de que todo me rodea, de que todo palpita como un corazón único y eterno. Este Universo, este milagro de la vida… Todo reaparece claro en mi mente. Es esa sensación de los «sentidos únicos», de ser consciente por primera vez de mi ser, de que la ilusión se consuma. Y ese roedor que me mira desde la oscuridad, ese gato que salta hacia el contenedor, o la luz de neón oscilante. Todo me sostiene, todo lo sostengo en equilibrio infinito. ¡Qué se dirá de mí en el futuro! Poco me importa, ni siquiera la muerte, cuyo secreto ya conozco. ¿Queréis saberlo?
No, aún no. Dejadme primero que explique las premisas, que salve el reino de la mediocridad, que distinga los gatos de las sombras, que combata los errores con engaños, y los engaños con… la estupidez humana. Lo primero es la esencia, después el ser. Con saber eso, ya podemos empezar.
Ya me queda poco tiempo. Intuyo que pronto me rodearán, y no quiero huir más. Mi instinto de supervivencia se aferra a este milagro de la vida. Sigo corriendo sin apenas hacer ruido, sin parar, sin volver la vista atrás. El aire gélido y liviano de la madrugada me trae olores olvidados, paisajes oscuros de mi mente como callejones llenos de rabia y melancolía. Una noche oscura, una lluvia pertinaz, una ciudad silenciosa. Y una hora mágica: las 3:15 am. Todo quedará olvidado en cuestión de minutos.
Mi nombre es Rowan Brandle, nací en Irlanda y llevo cincuenta y dos años siendo ciudadano estadounidense. Nací un tanto diferente, y esa es la razón por la que ahora me quieren atrapar. Sí, tengo un problema, pero no siempre fue así. No siempre fue un problema.
Dejemos las cosas claras, no soy un monstruo, soy un hombre normal, y también fui un joven normal. Un niño normal, y nací… Bien, sí, nací perfectamente sano. El problema vendría con el transcurso de los años, pero no me malinterpretéis. Ni tuve elección, ni creo que tenga que arrepentirme de nada. Dicen que es algo natural, un nuevo paso en la escala evolutiva de la humanidad. Realmente no lo sé, y tampoco me importa. No se trata aquí y ahora de hacer una disertación sobre el cuerpo humano. Tampoco es un ejercicio de moralidad. Tan solo siento la soledad eterna de mis cincuenta y nueve años y quiero compartir algo que lleva oprimiéndome demasiado tiempo el corazón.
Escucho que ya llegan, oigo sus voces a dos manzanas, una…
No los veo aún, pero sé que están aquí.
Ya está, estoy rodeado. Los atisbo entre la cortina de agua.
Escucho sus voces, me ordenan que me pare. Miro a ambos lados, todo son coches de policía. Es una noche fría y oscura. Y de repente, todo se detiene. Escucho una terrible detonación, un disparo que rasga la lluvia, la noche, mi alma. Me concentro en esa bala, la ralentizo. Y el agua, las gotas se suspenden como si se hubiera acabado el mismo tiempo. Aún no puedo morir, aún debo contar mi historia.
El tiempo, y con él la bala, se detienen en un segundo eterno. Escucho entonces el vacío más absoluto, la Nada, el susurro de las estrellas. Mientras considero si la muerte es una opción, mi mente vuela al comienzo de esta historia. Tengo ese poder, tengo el poder de volar y revivir un comienzo muy lejano.
¡Rowie…! ¡Rowie…, despierta!

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